6.30.2008

Guayaba


Cada vez que siento el sabor delirar en mi boca, me recuerdo mi niñez. Pero no entiendo, no recuerdo ser un amante de la guayaba, ni me gustaba tanto. Pero luego caí, no era el sabor, fue la fruta, fue la mata de guayaba en casa de Juan Francisco, esos recuerdos me hacen sentir tan vivo y levantarme tan animado, con tantas ganas (sin importar mis sueños aventurosos). Hoy me he levantado con el espíritu levantado, con grandes ganas de mirar adelante y caminar todo ese camino sin final. Gracias a Dios por la guayaba, gracias a Dios por mi niñez.

Toda las veces que pienso tanto en mi pasado tan feliz, sin pensar en las miles preguntas de dudas, solo pensando en mis metas y en lo que quiero no en la ligera razón de que puede que no consiga lo que quiero, solo pensar en la situación de que no es lo que quiero la motivación si no lo que tengo y la manera en que voy a llegar (o tratar de llegar)

1 comment:

Gina E. Nin V. said...
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